Las indicaciones son múltiples, prácticamente sin límites. Se puede afirmar que el Reiki actúa a todos los niveles y en todas las enfermedades, por lo tanto no hay situaciones en las que uno no pueda aprovecharse de la canalización de fuerza vital universal.

Trastornos y molestias corporales, disfunciones metabólicas, lesiones orgánicas profundas, dolores agudos y crónicos, enfermedades degenerativas, bloqueos energéticos, tensiones musculares y nerviosas, estados de perturbación emocional, depresión y falta de vitalidad, nerviosismo, insomnio y estrés en sus varias manifestaciones. Incluso enfermedades graves,