Primer principio Reiki: Sólo por hoy no te preocupes



           Las tres primeras palabras que el Maestro Usui antepone a cada principio, “sólo por hoy”, simbolizan la idea de “aquí y ahora”, indicándonos que no debemos tener remordimientos por el pasado, de forma que si alguna acción nuestra del pasado nos produce inquietud o sentimientos de culpabilidad, debemos comprender que
en aquel momento actuamos según nuestros condicionamientos y que eso fue el resultado de nuestro grado evolutivo anterior, por lo que actuamos lo mejor posible en ese momento, y debemos agradecer la lección que aprendimos, lo que nos permite que esa acción no vuelva a repetirse en nuestras vidas. 

De igual manera, tampoco debemos preocuparnos por el futuro, porque nosotros mismos creamos nuestro futuro, y las situaciones por las que pasamos son exactamente las que necesitamos en cada momento, ya que cada una encierra la lección que debemos aprender en nuestro proceso de evolución. Por ello debemos agradecer cada situación, sea agradable o no, y seguir nuestro camino con aceptación, paz y amor.



La preocupación está generada por el miedo a una situación y debemos asumir la idea de que el miedo es una sensación que nos acompañará en nuestro camino de crecimiento y de evolución, ya que para avanzar debemos correr riesgos, y este miedo sólo puede ser considerado como un amigo si lo afrontamos desde una actitud de poder que se logra con un trabajo interior de autoestima, compasión, amor y confianza en nosotros mismos, en los demás y en Dios. Requerimos estar conscientes de que continuamente en la vida se van a producir tanto situaciones que nos alegran como las que nos preocupan e intimidan, y la finalidad de ambas es enseñarnos las lecciones que nos corresponden cada día.



Una vez asimiladas estas enseñanzas, continuamos viviendo con alegría y amor. Confiemos en nuestro Yo Superior, nuestro Cristo Interno que todo lo sabe, y esa actitud, una vez interiorizada, nos llevará a una vida sin preocupaciones. Cultivemos el optimismo, adornemos nuestro rostro con una sonrisa perenne, se reflejará en los que nos rodeen.